miércoles, 14 de septiembre de 2011
Medicos Residentes parte 1
sábado, 1 de enero de 2011
En verdad Quisiste ser Medico?
Les soy honesto, me proponía dormir cuando vi feliz día colegas y muchos mensajes por el Dia del Medico en el home del face, confieso que no estaba en mi mente es mas ni enterado de que hoy era nuestro dia... pero al verlo reflexione muchas cosas y me dio ganas de escribir..
Creo que a todos los que estudiamos medicina, nos han hecho la pregunta en verdad quieres ser medico?, o si no también ha pasado por la mente tirar la toalla, que estaría mejor en otra profesión etc etc..
Muchos de nuestros amigos nos hacen un sin fin de preguntas o nos viene a nuestra mente muchos pensamientos como estos:
No te estresa llevar toda la vida estudiando y no ser todavía suficiente?
Que tu fin de semana ideal signifique terminar con el trabajo de la semana?
Que tu meta sea cada vez mas compleja y tengas que esforzarte a diario para mantenerte actualizado?
Que tengas que renunciar a pasar tiempo con tu familia, tus hijos, con tus amigos y tener que decir "quizás mañana o el fin de semana, no lo se..."
No te entristece luchar y a veces llorar de impotencia por los obstáculos y la gente negativa que encuentras en tu camino que no avanzan ni te dejan avanzar?
Que no puedas lograr lo que te propones y que dia a dia tu principal trabajo sea salvar obstáculos?
Las frases "me voy a ir, esto no es lo mio" son parte del lenguaje cotidiano que escuchas sin embargo continuas adelante
Que tal cuando después de terminar un trabajo todavía tienes carga asistencial y academica y te exigen como si estuvieras fresco?
será que la recompensa a todo lo sufrido al final vale la pena?
Vale la pena tanto sacrificio..?
Hasta este punto todos los que son mis colegas y los que siguen perseverando en convertirse en médicos se que la respuesta la tiene en la punta de su lengua y esta clavada en su mente y corazón… creo que sin dudar dirán que SIIIIIIIIIIIIII………. Es simple:
Nosotros hemos sido usados para salvar la vida de cientos de personas, para hacer más fácil la de otras cuantas, y para sanar heridas de miles. Fue difícil llegar hasta aquí.. pero créanme que lo volveria a hacer si fuera necesario.
No hay mayor satisfacción que devolver la salud y la sonrisa a un ser humano… eso desvanece toda frustración, cansancio y da fuerza para seguir en esta lucha de seguir avanzando..
Escogimos la Profesión Adecuada…
Por eso coloque en mi estatus: Recuerden que ser Medico no es jugar a ser Dios, es el privilegio de ser el instrumento de el, y Dios sabe escoger a sus angelitos y te escogio a ti y a mi.
Ser medico es un poco dar la vida y es un poco morir lento, es un poco ser capaz de meterte muy adentro del corazon del que pone su esperanza y su confianza en las manos que Dios dio para ayudarlos, y es un poco tener sueño despues de desvelos esperando la sonrisa del que ahora yace enfermo, gracias en este dia por haberme permitido tener esta profecion....
Sigamos adelante clegas Medicos..
miércoles, 24 de noviembre de 2010
ENFERMEDAD...
Intentando limpiar la horrible herida
Sacando con cuidado cada una de las astillas
Zurciendo el corte mientras se aguanta la agonía
Viendo como la sangre brota de la herida
Intentando parar esta violenta infección
Ocultando que en mi cara se marcó esa expresión
Que hasta ahora no me puedo mover por la impresión
Necrosando mi cuerpo hasta llegar al corazón
Con una sola mirada que la enfermedad contagió
Una frase que caló hasta lo más hondo de mi razón
Un veneno que de la medida se propasó
Ese que provoca desenfreno en mi interior
Este malestar del que adolece todo mi yo
Entre otros síntomas produce perdida de la visión,
Que la toma de decisiones se traslade al corazón
Y que por las venas corra solo la pasión
La cura está en la muerte o en la profunda decepción
En la pérdida de la memoria o en el correr del reloj
Si ninguna se consigue no queda más opción
Que desahuciar al paciente y desearle lo mejor
El virus se seguirá arrastrando debajo de mi piel
Descomponiéndome tanto que se descolorará mi tez
Destruyendo cada neurona, provocando mi estupidez
Cada lágrima que brota esta matando mi sensatez
No hay enfermedad que se propague con tanta rapidez
Con ella se pierde hasta la última gota de lucidez
Puede perdurar hasta que la persona llegue a la vejez
Estar enfermo de amor, la más cruel tortura es.
ojala les guste... escrito en tono medico en si el amor como enfermedad, sus sintomas, signos y lo que puede ocacionar..
que quede claro aunque el escrito habla del amor como enfermedad este tiene varias facetas... puede ser la cura tambien.. pero quise colocarla en esta faceta.. la mayoria de las personas (no me pregunten por que) tiene mas atracion por escritos tristes sufridos y melancolicos... por que creo que todos por lo menos alguna vez ha pasado esta etapa del amor como lo puse una enfermedad....
miércoles, 6 de octubre de 2010
El ABORTO.. Es complicado??
Para mi el aborto no es complicado y lo pongo de esta manera:
A) Si les dijera que pienso resolver el problema de desempleo despidiendo a todos los que tienen empleo y contratando a todos los que no tienen empleo, con mucha razón pensarían que soy un reverendo pendejo. Es evidente que no estoy resolviendo ni M......
B) En el caso aborto, es igualmente estupido pretender defender el derecho a la vida privando otra de la misma. En el caso de violación es lo mismo, la madre y el producto son igualmente inocentes de los crímenes del violador. No hay forma de determinar quién tiene la vida más valiosa.
Lo que si es tema de debate es qué podría hacer nuestro gobierno para mejorar la seguridad de las mujeres y nuestra educación sexual. Punto.......
jueves, 1 de julio de 2010
Discurso Graduacion Medicina Promo 2010
En la vida hay pocos pero preciados momentos en los cuales uno tiene la calma, altura y distancia suficiente como para mirar hacia atrás y recapitular. Y sólo basta dar una breve mirada por este auditorio y reparar en los rostros iluminados por la satisfacción del deber cumplido de todos los presentes para darnos cuenta que éste es uno de ellos. Ver los rostros de nuestros padres felices, el de los catedráticos que ven en nuestra partida una nueva muestra del éxito de sus esfuerzos y una reafirmación en su vocación. Y por supuesto, ver en nuestros propios ojos la certeza que este es uno de esos días memorables
Quería hacer para hoy un discurso inolvidable, un discurso que dejara huella en todo aquel que lo escuchara, pero es una encomienda bastante difícil el plasmar en un papel siete años de convivencia, siete años, que se dice pronto. Pero son tal la cantidad de recuerdos, anécdotas y pensamientos los que vienen a mi mente, que podría escribir un compendio que superara al mismísimo Harrison, pero bueno, no es mi objetivo hacerle sombra a ese señor al que no tenemos el gusto de conocer aunque más de una vez hemos tenido su libro que leer.
Algunos conocerán la historia de Hipócrates y Demócrito, cuando el médico fue llamado para tratar al viejo filósofo, que se veía afectado por una dolencia psiquiátrica que le hacía reír durante todo el día. Pero dejemos la historia para más adelante... Y Los invito una vez más a remontarnos hacia atrás, pero esta vez, siendo más rigurosos, usando una precisión casi quirúrgica. Veamos. ¿Cuántos de nosotros no tuvimos serias dudas de nuestra aptitud para la medicina al recibir un pésimo resultado en alguna prueba? ¿Quién no dudó de su vocación al sentirse mal en un procedimiento quirúrgico o no poder empatizar con un paciente difícil? ¿E incluso ahora, al final de nuestra carrera, quién no pensó que definitivamente no podría ser médico luego de una mala experiencia en un turno demasiado largo y con demasiado trabajo?
Nuestros años de estudio han estado plagados de desafíos. Ellos han sido la constante de nuestro trabajo. Y la superación de esas dificultades nos ha permitido construir este presente que vivimos. Nuevos desafíos vendrán, tal como previamente hemos tenido y hemos superado. El futuro puede ser difícil, pero el pasado también lo fue. Y estamos preparados para enfrentarlo.
Incluso, este difícil camino que hemos recorrido juntos nos ha unificado como generación y ha permitido que surja ese espíritu solidario que nos caracteriza. No importa lo distinto que pueda ser mi compañero, lo importante es que estoy embarcado junto a él. Cuando lo he necesitado, es él quien me ha golpeado en el hombro y me ha dicho que todo iba a estar bien, aunque pareciera lo contrario en ese momento. En él veo mi propio sacrificio, a mi semejante, a mi hermano.
Y este pequeño remanso por el que pasamos hoy en el río que es nuestra carrera médica puede parecer un poco ficticio, pero es necesario. Necesario para agradecer a todos aquellos que con su apoyo nos permitieron llegar hasta este momento. Se que imposible expresar todo lo que quisiera con el lenguaje limitado de las palabras aunque deseo dejar constancia de mi Eterno Agradecimiento.
Agradecimiento primero a Dios Todo poderoso, quien nos ha otorgado la sabiduría, inteligencia, y capacidad de seguir adelante y lograr cumplir nuestras metas. Te damos gracias por tu misericordia,, tu amor, tus promesas, porque nos esfuerzas nos ayudas cada día, nos das paz y seguridad en los problemas.
A nuestras familias, que con gran esfuerzo han permitido que nosotros estudiemos. Y me refiero especialmente a las grandes dosis de amor y tolerancia que han invertido en este hijo estudiante de medicina, un hijo a veces ausente enterrado entre los libros y los turnos. Es lógico permitirles que como compensación nos bombardeen en ocasiones de preguntas médicas… y otras no tan médicas.
Asimismo, hemos contado con el apoyo de nuestras parejas y amigos, quienes también han tenido que aceptar a veces nuestra ausencia, como también han tenido que escuchar y sufrir pacientemente aquellas conversaciones entre compañeros en las que no entendieron ni una sola palabra.
Apoyo de la Universidad que nos ha dado un sello distintivo de excelencia y dedicación a nuestra profesión que nos marcará y acompañará por el resto de nuestras vidas. Universidad compuesta por profesores, tutores, médicos, residentes, enfermeras, gente que nos ha apoyado y abierto las puertas para nuestro desarrollo en diversas áreas, que nos ha enseñado con su ejemplo, y todo dentro de un clima de amplia tolerancia. Es un grupo que ha creído en nosotros, del cual orgullosamente somos parte, y que sin duda constituye una de nuestras más grandes fortalezas.
Y no podemos olvidar el apoyo de quienes más nos han enseñado, nuestros pacientes. Ellos nos han enseñado lo que es la confianza, la esperanza, con ellos hemos descubierto en nosotros la compasión y la responsabilidad que significa ser médico. Ellos han permitido que el fin de nuestro propio estudio cambie desde estudiar para rendir en una prueba a estudiar para tratar de ayudar a otro. Nuestros pacientes son nuestra razón para seguir mejorando.
La escritora Susan Sontag dice en uno de sus libros:
“Todo aquel que nace tiene una doble nacionalidad, una del reino de la salud y la otra del reino de la enfermedad. Y aunque todos nosotros preferimos usar sólo el buen pasaporte, tarde o temprano cada uno de nosotros estará obligado, al menos por un momento, a identificarse como ciudadano de ese otro lugar”
Esta verdad evidente de la cual se nos habla es, a la vez, la más oculta. La muerte, la enfermedad, el dolor, aunque partes naturales de la vida, son conceptualizados como fallas o defectos de ésta, como si la vida no siguiera su curso cuando nos enfermamos. Pero al médico se le pide hacerse cargo de ellas. La sociedad le ha solicitado desde tiempos antiguos que éste sea su ámbito de trabajo, y que acompañe a aquél que le toque vivirla.
Nosotros, como estudiantes de medicina, poco a poco se nos ha enfrentado a esta verdad. Hemos escuchado a nuestros pacientes, reconocido su dolor, convivido con la muerte. Nos hemos sentido impotentes por la irrevocabilidad de ella, así como nos hemos sentido sobrecogidos por la fuerza de la esperanza. Y sin quizás notarlo, se nos ha hecho parte de este tácito compromiso.
Hoy la sociedad nos otorga la tarea de ser acompañantes en estas fronteras de la vida. Hoy celebran nuestras familias, amigos y profesores, porque el apoyo que nos han dado en estos años nos ha permitido ser dignos de recibir este compromiso con el paciente. Y hoy celebramos nosotros, porque enfrentamos un gran desafío, recibimos una difícil pero preciosa carga. Y estoy confiado que estaremos a la altura de las circunstancias.
Cuando Hipócrates salió de la sala donde se encontraba Demócrito, tras realizar su minucioso examen clínico, una multitud de personas se agolparon a su alrededor, expectantes al ver a aquél sabio médico del que tanto habían oído hablar.
-- Hipócrates, díganos, ¿por qué está loco Demócrito, que no para de reír?
El sabio guardó silencio durante un momento y luego respondió:
-- He aquí mi diagnóstico: este hombre es… Feliz.
Creo que este diagnóstico es el mismo que podrían darnos a nosotros en un día como hoy, en el que reímos. Y no porque seamos ingenuos, ni estemos locos. Hoy sonreímos porque somos felices, porque hemos cumplido un sueño, porque estamos llenos de ilusión, y porque vamos a seguir soñando.
Hoy somos médicos, pero aquí no acaba todo. Aún nos queda mucho por andar. Espero que podamos seguir compartiendo este camino.
Juan Carlos González Ordoñez.
domingo, 25 de abril de 2010
Los cirujanos son más altos y más guapos que los médicos (según un estudio) WTF..
El artículo, publicado en el "British Medical Journal" el 2006, se llama "Phenotypic differences between male physicians, surgeons, and film stars: comparative study." En español: Diferencias fenotípicas entre médicos, cirujanos, y estrellas de cine varones: estudio comparativo.(para que vean que si funciona tener aprovado el examen unico de Ingles en CALUSAC "chich la mier..." o en ingles "Chich the shi... jaja)
Las conclusiones del artículo son claras. Los cirujanos son más altos y más guapos que los médicos (hablando de médicos como los que se dedican más a las médicas y cirujanos a las quirúrgicas).
Sin embargo, tenemos que reconocer que ambos grupos quedan por detrás y son superados por las estrellas de cine que los representan en la ficción.
Aunque suene en broma, el artículo va totalmente en serio, sin embargo, para ser justos con los colegas de las médicas (los no quirurgicos). Tengo que decir que la muestra era bastante pequeña, 12 cirujanos, 12 médicos y 4 estrellas de cine a modo de control (un ejemplo de cada uno de los usados en el artículo en la imagen de arriba).
Además nos sugieren posibles explicaciones para este fenómeno. Que la verdad pueden arrancar alguna sonrisa.
Algunas de ellas son... El hecho de que los cirujanos sean menos calvos se puede deber al cubre-cabezas que usan en quirofano, que podría tener un efecto protector contra la caída del cabello. Una explicación similar iría a favor de una mejor piel protegida quizás por las mascarillas quirúrgicas.
Antes de terminar reconocen algunas limitaciones en su estudio... una de ellas lo subjetivo de la evaluación de la belleza. Reconociendo que el mejor método hallado en la literatura no es efectivo para estos sujetos, al funcionar sólo para reinas "Espejito, espejito ¿quien es la más guapa del reino?" jajaWTF
Por último recomiendan futuras investigaciones y estudios en este campo.
Hay que reconocer el gran sentido del humor de los investigadores del Clinic de Barcelona y de BMJ.
Aquí tenen el artículo (BMJ. 2007 Jan 13;334(7584):58.), espero que les arranque algunas sonrisas asi como a mi :).
Click Para Ir Al Articulo
viernes, 16 de abril de 2010
Algo Sobre Las Manos...
En el “Estudio sobre manos sucias” (dirigido por un tal Val Curtis en el Reino Unido) se analizaron las manos de un número significativo de viajeros en distintas estaciones de tren inglesas: uno de cada cuatro presentaba restos fecales en ellas.
Dejando a un lado lo extraño del trabajo (¿qué contestará el hijo del Val Curtis cuando le pregunten en que trabaja su padre? seria algo asi:
X: En que trabaja Tu Padre.??
Hijo de Val: Pues el Estudia la mano
X: Haaa Es de aquellos adivinos, y de lectura del Tarot
Hijo de Val: Naa Solamente Mira mierda jaja )
Regresando al tema muchos no le dan importancia y mencionan que al fin y al cabo mierda que no mata, engorda. y tiene toda la razón hay que recordar que lavarse las manos, ayuda a reducir en más del 40% los casos de enfermedades diarréicas y casi en un 25% los casos de infecciones respiratorias. Estas enfermedades ocasionan todos los años la muerte a más de 3,5 millones de niños menores de cinco años.Asi que de que MATA MATA..... y que ENGORDA..Pues prefiero lavarme las manos antes que engordar comiendo mierda jaja.....
Así que Recuerden lavado de manos en todo momento.... ya que si no mata los engorda.. jaja hasta la próxima nota....
P.D: del lavado de manos hay mucha tela que cortar eso lo saben muy bien mis colegas pero creo que en esta corta nota deje establecido un punto :)
jueves, 8 de abril de 2010
Dieta XXX
Y se preguntaran cual es esta famosa dieta?, perderé peso?, en verdad es placentera?, por que juan carlos escribe estas muladas?, por que sigo leyendo sus muladas?… y les comento El sexo es la manera más práctica y divertida de perder peso (creo que todos, al leer el titulo y saber que soy yo el que escribo tendria que ver con esto jaja). Nótese por favor la veracidad de los datos estadísticos.
Consumo de calorías
Quitando La Ropa:
Con el consentimiento de ella ............... 12 cal.
Sin el consentimiento de ella ............. 187 cal.
Abriendo El Sostén:
Con las dos manos ..........................
Con una mano ..........................
Con la boca ..........................
Colocando El Preservativo:
Con erección ..........................
Sin erección ..........................
Preliminares:
Intentando encontrar el clítoris ............ 8 cal.
Intentando encontrar el punto G ............ 92 cal.
Posiciones:
Misionero ..........................
69 tumbado ..........................
69 de pie ..........................
Carretilla ..........................
De perrito ..........................
Candelabro italiano ........................ 912 cal.
Teniendo Un Orgasmo:
Real ..........................
Falso ..........................
Post Orgasmo:
Quedarse en la cama abrazado ................ 18 cal.
Salir de la cama enseguida ................. 36 cal.
Explicar por qué salió de la cama ......... 816 cal.
Consiguiendo La Segunda Erección:
Si tiene: de 20 a 29 años ..........................
de 30 a 39 años ..........................
de 40 a 49 años ..........................
de 50 a 59 años ..........................
de 60 a 70 años ..........................
más de 70 años...no hay información, los voluntarios murieron en el intento.
Colocando La Ropa:
Con calma ..........................
Con prisa para salir ....................... 98 cal.
Con el papá de ella golpeando la puerta .. 1218 cal.
Con tu mujer golpeando la puerta ......... 3521 cal..
LO bueno es que uno escoge cuantas calorías quiere perder, tu puedes crear tu propia rutina de ejercicios, el cual cumpla con tus necesidades jaja…
Para los que no entendiron las posiciones no dare explicaciones jaja, solo menciono que la del calelabro italiano es la chik la que gasta calorias bueno continuemos...
Dieta Para La Buena Figura
He aquí un extra Espero que les de resultado... Suerte!!!
Lunes: La dieta del cucurucho, comer poco y coger mucho.
Martes: La dieta de Benita, comer bien por la mañana, y de noche una cogidita.
Miercoles: La dieta de Andrés, una cogidita al derecho y otra al revés.
Jueves: La dieta de Guido, igual que la del cucurucho pero mas seguido.
Viernes: La dieta de la granada , en la mañana una cogida y para la noche una mamada.
Sabado: La dieta de Mingo, meterla el sábado y no sacarla hasta el domingo.
Domingo: Día Libre. Opción: la dieta de la pasta, coger hasta que uno diga basta.
Nota: Cualquier menú se puede reemplazar por la dieta del capataz: comenzar por delante y terminar por atrás.
Que les parece… para ser honesto me puse a investigar al tal Dr. John 'Ohmaygad' y ho sorpresa jaja solo aparece esta misma dieta y no hay nada en concreto que me diga si es real o no… pero para que no se angustien debo decir que lo que escribo es verdad El autor norteamericano Richard Smith ha escrito varios libros sobre el adelgazamiento y el sexo en el que se detallan cosas tan curiosas como:
Se pierden 120 calorías solo con desvestir a la pareja
Cuando se tienen un orgasmo real se pierden 27 calorías aunque si es fingido puedes llegar a perder unas 160 calorías.
Además, ¿para que subir y bajar escaleras si pierdes unas 150 calorías en una relación sexual de unos veinte minutos?
Interesante no??.. Puede que las calorías expuestas nos sean las correctas, pero de que se baja peso se baja jaja.. y no creo que esas cifras estén muy lejos de la realidad…
Bueno creo que cumplí con mi labor social del día de hoy.. Informar y dar alternativas útiles y efectivas jaja… suerte con la dieta y hasta la próxima nota…
sábado, 23 de enero de 2010
Un Ciclo Termina
Titulo: Cronicas Hospital Roosevelt: EL Niaga En Bicicleta Internos 09-10 USAC
Director: Juan Carlos Gonzalez
Musica: Juan Luis Guerra (El Niagara en Bicicleta)
Lugar: Guatemala, Hospital Roosevelt
jueves, 7 de enero de 2010
Síndrome del Interno saliente de Turno. A propósito de 83 casos Del Roosevelt.
Doctor Colocho Gonzalez
Doctor Frank de Copenhagen
Centro Universitario T.B.O.
Departamento de Inventos Caseros
Palabras clave : Interno, Residente. ”Que yo pago”. "WTF"
INTRODUCCION:
En los últimos años se ha descrito un aumento de la prevalencia de un raro síndrome que hemos denominado Síndrome del Interno saliente de Turno (SIST) . Este síndrome aglutina una serie de signos y síntomas que afecta curiosamente a un determinado grupo de la población médica.
Se realizó un estudio a quíntuple ciego (los investigadores debían de llevar encima 5 o más copas) y se seleccionaron dos grupos. Comparamos un grupo formado por médicos Internos del Hospital Roosevelt USAC, con otro formado por Internos Marrocos. Se observó que el SIST sólo se manifestaba en el primer grupo del estudio, encontrándose diferencias estadísticamente significativas entre ambos grupos con una p<0,000000000001.>MANIFESTACIONES CLÍNICAS:
La enfermedad tiene una prevalencia desconocida, pero con una incidencia que ronda los 83 internos promo 09-10 del Hospital Roosevelt. Este síndrome se comienza a objetivar tras periodos prolongados de turno (preferentemente de Cirugia) a partir de las 36 horas de permanecer en la sala de urgencias. La edad de aparición del SIST oscila entre los 23 y los 30 años (aunque de todo puede existir en la viña del señor) y su duración varía entre los 3 y los 6 años (dependiendo de la especialidad que desee seguir del sujeto). Su diagnóstico es exclusivamente clínico y no necesita pruebas complementarias.
Los criterios aceptados para el diagnóstico clínico de los casos de SIST son los siguientes:
1. Criterios mayores:
* Nistagmus.
* Bradipsiquia.
* Distensión abdominal.
* Meteorismo.
* Retención urinaria.
* Ataxia
* Deterioro cognitivo leve-moderado.
* Halitosis franca (tres cruces por lo menos).
* Temblor intencional y de reposo (acentuado con los sonidos emitidos por el «busca» del compañero de turno).
* Priapismo (más objetivable en el varón).
* Crisis de hipoglucemia, con reacciones secundarias de polifagia.
2. Criterios menores:
* Cabellos seborreícos con orientación anárquica en los tres planos del espacio.
* Enrojecimiento conjuntival.
* Irritabilidad y labilidad emocional (lágrimas de felicidad al ver al compañero que te recibeel turno).
* Extraños tatuajes faciales, sobre todo en la región malar, con leyendas tipo «INSALUD» o «Hospital Roosevelt...».
* Hipertricosis facial en el varón.
* Globo vesical en mayor o menor grado.
* Ictericia generalizada.
* Edemas de miembros inferiores, que en ocasiones impiden la adecuada extracción del zapato.
TRATAMIENTO Y PRONOSTICO:
La enfermedad no tiene tratamiento. Se está investigando si la lobotomía frontotemporal y la orquiectomía son útiles como tratamiento paliativo del complejo síndrome, pero todavía los resultados son contradictorios.
Como única secuela la enfermedad deja un complejo «Síndrome de Estocolmo-Like» en la cual el paciente no para de repetir: «El turno no fue tan malo», «qué bueno está el café de la máquina» «qué bien se portó conmigo el hospital».
En algunos pacientes puede aparecer lo que se denomina «estatus del Interno arrefléxico-perezoso» en la que a pesar de haber acabado su tumo hace más de 4 horas, el sujeto todavía anda peregrinando por el hospital hablando con todo el que se encuentra, desde personal paramédico, enfermeria a pacientes despistados que le paran para preguntar dónde se encuentra el servicio de urologia. WTF
El diagnóstico precoz del SIST no disminuye la morbilidad inmediata pero ya se sabe... «mal de muchos, consuelo de tontos».
BIBLIOGRAFÍA SELECCIONADA:
1. Pitt B, Cruise T, Gere R. El Interno solo ante el peligro, como factor riesgo cerebrovascular. Stroke 1995; 26: 1935-40.
2. Thompson. Ender and DHS. El EKG: ese gran desconocido. Clin orthopedics 1999: 43: 1150-
3. Tinto P. Cuidados paliativos para un Interno que se escapa durante una guardia. Mayo Clin Proc 1998: 64:583.
4. Delgado PJ. Internal out of guard syndrom: from the lost to the river. N Engl J Med 1999; 328: 393-8.
5. Clinton B. Levinski M. El interno localizado: le llamo o no le llamo. Protocolo de acción a las 3 de la madrugada. El Jueves 2010
jaja... ps ahi esta otro estudio... dedicado en especial a toda mi promo Roosevelt 09-10, y de paso a todo los médicos que pasaron y siguen pasando en la Residencia este síndrome... jaja... éxitos.. y haber que se me ocurre mas adelante...
lunes, 14 de diciembre de 2009
Es Hora Del Cambio..
Como era de esperar es de noche y sin poder dormir, mañana turno; haber que me espera. Pero no quiero dejar pasar esta oportunidad y antes de que se me escape la idea quiero dejarla plasmada (si no lo hago no dormiré tranquilo y será peor jaja). Vagando por ahí me tope un titulo que decía:
CIENCIA Y SABIDURIA, al abrir encontré unas palabras de: Antoine de S. Exupery, autor de El principito, que escribió de forma visionaria lo siguiente:
"Yo creo que llegará el día, en que el enfermo se abandonará a las manos de los médicos.Sin preguntarle nada, estos médicos le extraerán sangre,calcularán algunas variables,multiplicarán unas por otras,curarán a este enfermo con sólo una píldora.Sin embargo, si yo caigo enfermo,me dirigiré a mi viejo médico de familia.El me mirará en el ángulo del ojo,me tomará el pulso,me palpará el vientre,me auscultará.Después toserá, prenderá su pipa,se frotará el mentón,y me sonreirá para calmar mi dolor.Desde luego yo admiro la ciencia,pero también admiro la sabiduría"
París, Abril de 1936
Miren la fecha 1936…. No pudo tener más razón y estas palabras son el motivo de mi nota… después de leerlas me puse a pensar. Hace 73 años tuvo una visión la cual se hiso realidad.
Hoy puedo decir que la medicina se ha vuelto impersonal y solo administramos conocimiento al que se ubica en el rol de paciente. Créanme lo he visto y para ser sincero también he sido parte de esto aunque me duela admitirlo.
Muchos de los que leerán esto son compañeros y colegas, quien no está familiarizado con las palabras:
Ha… ya vino este, mira solo sácale una “Hemato” y si está bien “ Panes”
Sácale todo el “Combo” y vemos que onda.
Mira solo la P/A si está bien a COEX…
La entrevista es algo así:
Medico: Que le paso Señora.?
Paciente: Es que me duele el estomago, fíjese Dr que..
Medico: hace cuanto, vomitos, diarrea, fiebre, ya defeco (algunos utilizan cago, hiso popito etc ), dolor ardor al orinar seguro.. seguro.. haber (realizan puño percusión), acuéstese, señáleme con un dedo donde le duele (empiezan a palpar) terminan
Paciente: Responde cada una de las preguntas seguidas del Dr. Hace 1 día, no, no, si, ya, no, auh auh, ya voy doctor, me duele aquí, auh auh Ahhhhh…
Medico: bueno le vamos a sacar sangre, y tome esto pone ahí orina, no coma nada, con resultados esperamos a los cirus…
En fin 1 a 2 minutos…. Para las personas que no son médicos pues debo informales que deberían tener por lo menos 10 a 15 minutos (datos generales, motivo de consulta, historia de la enfermedad, antecedentes, sistemas, examen físico, etc etc)
Una vez leí a Laurence Brandt, uno de los médicos norteamericanos más brillantes y reconocidos por su excelencia profesional e intelectual, en un artículo titulado “Estrechar la mano es a menudo tan importante como examinar al paciente”, el escribe:
“la práctica de la medicina se encuentra en un estado lamentable”, “ los pacientes son abrumados por una sobrecarga burocrática de sistemas de salud, oprimidos en sus elevados costos e insatisfechos por sus médicos. ¿ No es una paradoja ?, agregar que en este momento, en que se han logrado grandes avances en la medicina aclarando muchos misterios de las enfermedades del ser humano, el descontento, irritación y desconfianza de los pacientes hacia sus médicos haya alcanzado un nivel nunca visto en nuestra disciplina ”.
Se pueden asumir varios culpables de esto, gobierno (mala utilización de recursos en salud, etc..), El propio sistema de salud (Turnos agobiantes y sobrecarga de trabajo) en fin a quien no echarle la culpa pero cada uno es responsable ante sí mismo y ante sus pacientes de lo importante en nuestra profesión : ser testigo y apoyo de la condición humana y apoyar al hombre doliente en su compleja condición biopsicosocial y espiritual (gracias a la OMS por su definición de salud para esta frase jaja).
El profesor Spiro (profesor de Química en la Universidad de Princeton y que ha publicado algunos pensamientos) expresa:
“ alguna vez los médicos cultivan su único obsequio: ser testigos de la condición humana. Poseían tiempo para escuchar, desde que había tan poco que hacer. Teniendo a su lado a los pacientes cuyas vidas compartía, a menudo los comprendía mejor. Ahora, los enfermos viven aparte y los médicos tratan de ser tan objetivos, quizás tan distantes como sea posible, aunque la sociedad clama por una más estrecha relación entre médicos y pacientes ”. Concluye expresando que: “ Fuerzas externas demandan rapidez que atenta contra la recompensa de un cuidadoso y atento escuchar. "
En esto,como en tantas otras cosas , un mundo al revés ,es posible y necesario, pero curiosamente también necesitamos personas ( incluidos políticos) que le echen coraje y respondan con imaginación a este clamor , que cada día irá creciendo en intensidad.
Ojala que esto logre cambiar, es por esto que escribo esta nota ojala ayude a la reflexión, por mi parte pondré mi grano de arena, cansado o apaleado escuchare al paciente, me tomare mi tiempo y tratare de comprenderlo. (creo que en todos esta hacerlo, lamentablemente turnos, madrugadas, trabajos, estrés, nos hace olvidar), se que no solo de nosotros depende el cambio y que como están las cosas será difícil pero hay que echarle ganas…
Ojala lean todo el post.. Exitos...
domingo, 6 de diciembre de 2009
Vivir y Morir...

Generalizando, casi ofendiendo, se podría decir que es posible calcular la experiencia de un médico sobre la base de la sensación que le produce la muerte de un paciente. Esto lo digo por lo que llevo en la carrea y he podido observar en estos 3 años.. Puede que mi percepción sea equivocada y con el pasar de los años cambie de opinión pero por el momento es lo que siento..
Un médico “viejo” siente fastidio . Fastidio por el papeleo burocrático al que se ve obligado, fastidio por tener que salir o dejar/posponer actividades por los requerimientos del difunto lo cual alarga un poco mas sus jornadas, fastidio por haber sido despertado en el turno... yo creo que el enfermo tiene tendencia a morirse de madrugada, como queriendo irse sin hacer ruido, para no molestar, pero si tras la muerte le visita un médico “viejo”, pensará que lo ha hecho para fastidiar.
Él médico “maduro” siente fracaso. Algo se ha hecho mal, o algo se podía haber hecho mejor, o algo no se ha hecho. Cuando no se acierta a encontrar un algo, el fracaso puede tornarse más social, ante la creciente costumbre de preferir morir en la aséptica frialdad de una institución hospitalaria y no en el contaminado calor del hogar. Esta preferencia suele estar marcada por los familiares, entendiendo por aséptico el librar al hogar del olor a la Muerte y a los fluidos que ésta no se lleve consigo, aunque se prive al desgraciado moribundo de cariño, intimidad y a veces también, respeto. Pero aún nos queda el peor fracaso, el que no sólo concierne al médico, sino también a toda persona pensante, el fracaso humano que para la vida supone la muerte. Fracaso o, al menos, incertidumbre. Hace dos años en mi principio del externado y más triste escribía: “Extraño camino es la vida, sólo hecho para ser andado” (seguía, pero me avergüenza lo torpemente que fabrico versos). Andar, y andar, y andar para, al final... dejar de andar.
El médico “joven” siente tristeza. Unas veces la tristeza es por el difunto, a quien se ha podido conocer, o se cree conocer. Casi todos los moribundos dan la impresión de ser buenas personas, de no merecer morir. Una de mis mejores amigas diría que nadie merece morir. Yo no sé si es cierto, pero al menos me permito pensar que sí hay quien no merece vivir. De todas formas, admito que no he visto a ningún moribundo del que pensara que merecía morir. Además, los familiares provocan en el médico “joven” tristeza. Unas veces tristeza por su inmensa tristeza, otras veces tristeza por su poca tristeza. Y también tristeza por su ingrata misión de pájaro de mal agüero.
El médico “inexperto” siente miedo. Seguro que hay algo por lo que pueden denunciarle, y reza por el fallecido... para que lo entierren pronto y comiencen a descomponerse las pruebas de su, para él, segura negligencia. O mejor, que lo incineren, si no temiera levantar sospechas él mismo se lo propondría a la familia.
Por último está el estudiante de Medicina. Aquí la cuestión se complica, el grupo se hace muy heterogéneo, supongo que en gran parte por la ausencia de responsabilidad. Sí estoy convencido de que hay dos elementos principales: la fascinación y el sobrecogimiento. Supongo que éstas son las claves para que no haya olvidado aún a las dos primeras pacientes que “se me murieron”, cuando aún era estudiante y lo único que yo hice por ellas fue leer sus historias clínicas.
Ya han pasado algunos años, y actualmente diría que soy un “joven” con algún rasgo “maduro”, aunque sé que mis residentes y otros me juzgarían de pretencioso si leyera esto. También es verdad que lo que escribo se basa en mis reflexiones y en el conocimiento limitado de un grupo de médicos compañeros que es necesariamente reducido. Además, en todo lo vivo se dan excepciones, pero seguro que la mayoría de mis colegas “viejos” se considerarían la oveja blanca del rebaño de ovejas negras.
Sobre mi memoria flota, como el aroma de una mujer, el recuerdo de aquellas dos primeras muertes, de aquellas dos ancianas, tan aparentemente distintas y tan similares en su desenlace. De aquellas dos vidas que rozaron mi vida, y que no he sido capaz de olvidar. Me gusta confiar en que eran buenas personas, aunque no por ello su final fuese más dulce. Morir siempre es amargo, ya seas malo, bueno o regular.
No se por que esta semana me ha dado hablar sobre la muerte... un poco nostalgico creo...
Y ustedes que clase de medicos son.???
Gracias, pastillas y sonrisas :)

He descubierto que se aprende mucho navegando por el universo de los blogs y notas del face... Sinceramente, antes de empezar en esto no podía imaginar que se podían tener sentimientos delante del ordenador, me refiero a sentimientos distintos a los que te ocasiona un cuelgue inesperado que destruye horas de trabajo.(espero que ustedes al leer mis notas/blog también tengan sentimientos o por lómenos los haga reflexionar y/o reír, pasar un buen rato y quitarse el estrés).
Así hoy quiero aprovechar primero para dar las gracias. Gracias por leerme, gracias por sus comentarios, gracias por recibir los míos, gracias....
A una paciente le recomendé una vez que chateara por Internet. Se llama "Solitaria", y esa es su principal enfermedad, pues la física, la que la trae al hospital consulta externa, apenas le da problemas. Su vida se reduce a ella misma, su madre y un trabajo que no le gusta con compañeros con los que no se relaciona. Si descubriese esto, no le harían falta pastillas.
A los médicos nos enseñan que tenemos 2 misiones, diagnosticar y curar. Para lo primero lo más importante es, otra vez, escuchar, aunque en la mayoría de las ocasiones empleamos mucho más tiempo y esfuerzo en pedir e interpretar sofisticadas pruebas. Muchas veces confiamos más en una resonancia que en lo que nos cuenta el paciente y eso es, lo admito, un grave error. Y sobre lo segundo, en poco tiempo descubrimos que es mentira, la mayor parte de las veces no curamos, aliviamos. Y para ello, sólo nos proporcionan 2 herramientas, la cirugía y las pastillas. Yo no soy cirujano, así que sólo me quedan las pastillas. Y también admito que se abusa de ellas, que llegas a pensar que si no recetas una pastilla (de lo que sea) a tu paciente, es como si no hicieras nada por él o ella. Pero un día te das cuenta, al menos a mí me pasó, de que consigues más escuchando o sonriendo o sosteniendo una mano, que con muchas sustancias químicas. Aun así, no lo negaré, seguro que uso más pastillas de las que serían necesarias. Aunque me defenderé diciendo que la presión está también en el otro lado de la mesa. No todos los pacientes reaccionan bien si les dices que no necesitan ninguna pastilla.
En fin, espero no haberlos aburrido con mi alegato. Porque la mejor medicina es la sonrisa, y esa se puede encontrar en cualquier cosa, gratis, basta con buscarla.
sábado, 5 de diciembre de 2009
Dar la mano puede ser un dilema... :)
Les comento yo suelo dar la mano para despedirme de mis pacientes. Sin embargo recuerdo que en mi internado pasando la medi y turnando en la UH (en mi rotacion solo Turnaba 1 :( ), este simple gesto me puso en un aprieto. Y no quería que quedase en el olvido, así que lo cuento.
Atendía a un paciente de unos 60 años que acudió a como a las 2 de la mañana(cuando solo el interno queda echando punta y cualquiera pasa por la clasificacion jaja) por un cuadro en principio bastante banal. Y digo banal no recuerdo si era un "mareillo", una tensión un poco alta o una febrícula de 2 días de duración.
El motivo de consulta no es lo importante. Como algunos autores señalan, en ocasiones el verdadero motivo de consulta se expresa en el "poyaque"... ("pues ya que estoy aquí") muletilla final o "pregunta en el umbral"... es decir en ese comentario que el paciente hace "como de pasada" justo cuando le das su hoja de egreso y piensas que ya había terminado.
Los pacientes que quieren contar algo para ellos "delicado" acuden a veces consultando por alguna mierdecilla para poner a prueba al médico. Y si ven que es "de fiar" y solo entonces, le cuentan el verdadero motivo de consulta.
Así que le doy al paciente su plan educacional y su hoja de egreso;
En ese momento apareció la pregunta en el umbral:
-"Por cierto doctor, ya que estoy aquí, le quería comentar una cosa".
-"Usted dirá"
-"Pues verá, es que yo me masturbo mucho, y no se si eso es peligroso o signo de alguna alteración"
-"Pues, depende... ¿cuánto se masturba usted?"
-"Estimo que unas tres o cuatro veces al día" WTF....
Noten lo profesional que trato de ser... en primera cagado de la risa lo cual oculte y segundo pensando a quien se le ocurre pasar por la emergencia a las 2 de la mañana por estupideces...
A mí eso no me pareció una urgencia vital; si acaso indicio de alguna psicopatología adictiva-onanística en tanto en cuanto el paciente andaba preocupado por ello. En cualquier caso decidí no indagar en el asunto:
-"Bueno, no parece nada peligroso ni urgente, en todo caso si ve que le causa algún problema coméntelo con su médico particular o vicite el puesto o centro de salud"
-"Ah... está bien. Pues mucho gusto y gracias".
Y ocurrió el horror. Ahí estaba él. Unhombre de 60 años, con pelo canoso y gafas redondas, que hacía menos de un minuto me había confesado que se masturbaba cuatro veces al día. Con el "arma del delito" extendida, esperando un "apretón de manos".
Un rápido cálculo mental concluyó que puesto que se hacía cuatro pajas al día, si dormía 4 horas (los ancianos duermen poco) eso significaba un pajote cada 5 horas aproximadamente. De modo que el paciente llevaba cinco horas al menos sin tocarse el cebollino. Supuse por descontado que no se ponía guantes para hacer esas "cosillas". WTF...
Y en tanto yo no los llevaba puestos, y parecía un poco violento ponerse un guante para darle la mano solo me quedaban dos opciones: a) hacerle el típico "peinetazo surfero" a lo "Principe de Bell Air" o b) apretar una mano con la que acababa de frotarse el cebollino hacía 5 horas.
Opté por la segunda. Al fin y al cabo cosas más asquerosas habré tocado sin darme cuenta y además en las urgencias tenemos jabon yodado, hibitane etc.... jaja...
¿Tratar enfermedades o problemas?

“Érase una vez un paciente diagnosticado de esquizofrenia que no quería tomarse la medicación porque decía que él no era esquizofrénico. Su psiquiatra intentó convencerlo, pero no hubo manera. No quiso tomarse las pastillas hasta que le dijimos que no eran para la esquizofrenia, sino para las voces que oía. Entonces se las tomó. Su problema eran las voces. No la esquizofrenia.”
Espero que les sirva de reflexión ... esto pasa muy a menudo... :)
viernes, 4 de diciembre de 2009
Llevo 32 Horas Sin Dormir Te Opero???

Faltan pocos minutos para las siete de la mañana en la emergencia del hospital Roosevelt. Dos socorristas corren con un herido por delante en una camilla, un hombre atropellado; cada minuto cuenta.
Al fondo del corredor, sobre la isla de enfermeras, yace dormido sobre su brazo un residente.
Otro de ellos reclama irritado el examen de un paciente. Una cortinita a medio correr deja entrever los besos atrasados de una pareja de médicos. El turno está por ser entregado a un nuevo grupo. Llevan 24 horas de pie, muchos de ellos sin dormir y todavía les restan al menos 8 horas más de una maratónica jornada que repiten cada 3 o 4 días, eso dependerá del área donde trabajen. Pasan 32 horas de pie antes de que puedan dormir 8 horas de corrido. A eso le llaman sobreturno.
El resultado de estos extenuantes horarios son médicos somnolientos e irritados, algunos con un tiempo de comida en el estómago. Bajo ese estrés trabajan médicos jóvenes de hospitales públicos. Realizan exploraciones, pruebas más o menos invasivas, redactan historiales médicos, deciden ingresos de pacientes y les administran medicamentos. Y qué decir de actividades que requieren de toda su atención como una cirugía mayor.
No es un consuelo, pero en España los galenos también padecen estos extenuantes horarios.
“Llevo 32 horas sin dormir, ¿te opero?”, fue una campaña de 2007 impulsada por las Asociaciones de Médicos Internos Residentes (MIR), de ese país. Exigían su derecho a descansar luego de un turno de 24 horas. Lograron su cometido e incluso reducir la jornada en caso de las profesionales de salud embarazadas.
En Guatemala este año el Ministerio de Salud aumentó de 702 plazas de médicos residentes a 1,010 en los 8 hospitales escuela que existen (devengan Q8 mil menos descuentos). Pero aún se cuentan historias de médicos que debido al cansancio de los desvelos se han dormido al volante o pierden precisión con el bisturí en la mano.
Pestañazo en la morgue
En los vestidores de sala de operaciones del hospital San Juan de Dios una residente de cirugía aprovecha un momento libre para engullir un sándwich y un jugo de caja. En el corredor que da a los quirófanos otro de los médicos “duerme” sobre una camilla, esta es acolchada, pero las hay peores como las camillas para trasladar los cuerpos a la morgue. No importa, en la madrugada también sirven para un pestañazo; o eso o subir siete pisos a riesgo de que el elevador se trabe y perder media hora de delicioso sueño. Pero los peores, confía una residente de anestesia, son los turnos de domingo, la violencia ha provocado que la demanda de los quirófanos se incremente en fin de semana. “A las 3 de la mañana del lunes siguiente es casi imposible concentrarse”, dice. Su hoja de horas trabajadas suma 75 a la semana.
El aire acondicionado a muy baja temperatura la mantiene despierta. Antes de cada cirugía se encarga de revisar el equipo, los monitores, calcular las dosis de medicamentos según el peso y el historial del paciente (un hipertenso o con deficiencia renal)… se encarga hasta del último detalle. Ella, la misma que confiesa que es “imposible concentrarse” tiene que estar pendiente de todo eso.
Durante la operación debe llevar el conteo de los signos vitales del paciente cada 3 o 5 minutos.
Su ritmo cardíaco, presión, niveles de oxígeno. ¿Cuánto orina? ¿Cuánto sangra?, la respuesta le toma tiempo a quien lleva 20 horas de corrido. Cuando se puede, duerme en un mustio cuarto que hace honor a como luce, como una “bartolina” con una litera. A veces no le queda más que acomodarse en la sala de recuperación, junto a los pacientes, cuando “la bartolina” está ocupada.
“Estos no son programas de trabajo sino de formación que se hacen a través del ejercicio de la práctica, y lo que se espera es que tengan la mayor cantidad de experiencia”, justifica Mario Figueroa coordinador interinstitucional del Viceministerio de Hospitales. Además, “Todos pasamos por eso”, agrega el viceministro de Salud, Ludwig Ovalle. Pero en ese aprender el cansancio les gana en un quirófano, algunos reconocen en voz baja que les ha temblado la mano con el bisturí.
Todos pasan por eso y llegan a acostumbrarse, llegan a amar esas camas, dice Gianfranco Bassi, externo de cuarto año de la Universidad Francisco Marroquín cuando se refiere a los dormitorios que les han acondicionado en el séptimo nivel del San Juan de Dios. A veces duermen en sus automóviles, algo que sólo hacen los residentes de Hospital Roosevelt que sí cuentan con parqueo. Los del San Juan de Dios se abstienen después de los dos secuestros exprés de que fueron objeto dos estudiantes en sus autos.
Médicos quemados
La oficina de Teresa Gaytán, psicóloga del hospital San Juan de Dios, parece un mundo ajeno al bullicio del hospital, con las óperas cantadas por Plácido Domingo al fondo. La expresión bornout (quedamos) le es familiar, de hecho convive con manifestaciones de este síndrome común entre los médicos. Lo observa en tres dimensiones: la despersonalización a través de la irritabilidad e indiferencia hacia los pacientes; el agotamiento emocional, que se traduce en un “no tengo nada que ofrecer”, acompañados de ansiedad o depresión; y la percepción de que las posibilidades de logro han desaparecido.
“No hay forma de descargar el estrés porque todo el tiempo estamos aquí”, dice Ana Morales, una de 20 residentes de tercer año de Medicina Interna del Hospital Roosevelt. “Hacemos lo que humanamente podemos”. Ese día llegó a las 5 de la mañana a pasar visita. Su jornada se prolongará 12 horas. Morales es soltera, sólo 2 de ellos viven con una pareja. “¿Tener un bebé?
¡no!” exclama casi horrorizada al preguntarle acerca de esa posibilidad. En los hospitales no hay prenatales, ni posnatales establecidos para las médicas. Las residentes de cirugía y de anestesia del hospital San Juan de Dios contaron que una semana después de dar a luz sus compañeras deben de volver a sus actividades “normales” a riesgo de perder la residencia.
Las jerarquías se respetan entre los médicos, algo así como en el Ejército: los residentes de primero a cuarto año son los cabos. A más años de estudio, mayor poder incluso para asignar turnos de castigo, una práctica común entre los residentes de cirugía que comprenden 8 horas más de trabajo, 40 horas de turno.
Mientras se es residente no hay tiempo de hacer vida social, o al menos en familia. Los especialistas no escapan a esta realidad, los que trabajan en hospitales nacionales y en privados.
Al resultado de estas jornadas es a lo que Gaytán llama médicos quemados.
Prohibido dormir
Una persona que no ha dormido es como una batería sin carga. Tras 24 horas de pie se pierde la capacidad de razonar a consecuencia de la fatiga, se ve afectada la memoria y se pierden los reflejos. Varios de los entrevistados admitieron haber sufrido accidentes automovilísticos al dormirse frente al timón. Después de 32 horas se experimenta letargo y a las 48 las primeras alucinaciones, alteraciones en los tiempos de reacción y se acentúa el desánimo.
El estudio Death by Medicine (Muertos por la Medicina) publicado en 2004 en Estados Unidos, concluye que el número total pacientes se debió a errores humanos a consecuencia de un carente sistema de posturnos. A partir de estos resultados en varios estados los hospitales modificaron las jornadas de los residentes.
Un informe emitido este mes por la oficina del Procurador de Derechos Humanos (PDH) concluye que la infraestructura de los hospitales sigue siendo inadecuada, lo mismo que el equipo, pero además carecen de personal médico necesario para la atención de la población en general.
Implantar un sistema de posturnos tendría un costo muy alto para el sistema porque significaría contratar más personal, opina Ábner Vásquez, de la Comisión de Defensa Gremial del Colegio de Médicos. Sin embargo, este es uno de los puntos del Pacto Colectivo firmado en mayo y que entraría en vigencia en enero próximo, aunque difícil de cumplir en algunas unidades. Por ejemplo, en la de neurocirugía del Hospital Roosevelt, que sólo cuenta con cuatro residentes, esto no sería posible.
Julio García, el jefe de esa unidad, compara las jornadas de los residentes con el personal de enfermería que sí tiene turnos de ocho horas y existe la prohibición de hacer dos turnos continuos. “Siempre ha sido así”, dice con tranquilidad Mario López, presidente del Colegio de Médicos, aunque corrige después de una pausa, “aunque tratamos de cambiar las cosas”.
Manuel Lago es internista, conoce ambos lados de la moneda. Cuando trabajaba en el hospital Roosevelt, dice, la proporción de pacientes que atendía era de 50 a 1 contra los que se ve en un hospital privado. En un día común en la consulta externa de un hospital público solía atender un promedio de 20 pacientes. “Indudablemente la carencia de un derecho a posturno incide también en la del aprendizaje, porque paralelamente debe estudiarse para el posgrado”, dice.
Lisette Aguilar, presidenta de la Asociación de Profesionales del Hospital San Juan de Dios, está convencida de que tales prácticas deben terminar. Es necesario, cambiar esa mediocre aceptación de que deben de sufrir esos vejámenes como parte del entrenamiento. “Al final los convierte a ellos en médicos mediocres, reproductores de este sistema enfermo. ¿Qué calidad de atención podemos ofrecer en esas condiciones a los pacientes?”, pregunta.
Los pacientes, en tanto, ignoran la razón de esas bolsas bajo los ojos o del mal genio del médico que los trata que ya es bastante para lo que les toca para acudir a los centros asistenciales. Francisca del Socorro Paiz salió la mañana de ese martes a las 4:30 de la mañana de su casa, caminó 10 cuadras desde la colonia Galilea, zona 18, pasó frente a unas solitarias bodegas donde suelen ocurrir asaltos para estar las 5:30 de la mañana frente al hospital San Juan de Dios.
Alcanzó el turno número 10 para la clínica de otorrinolaringología. “A ver qué me da el doctor porque siempre que vengo está de mal carácter”, dice del residente que la atiende en una de las clínicas de traumatología. Su carné da fe de que es una paciente regular. En abril intentó por última vez hacer una cita para que un cardiólogo le atendiera, pero le fue asignada otra cita para septiembre. Paiz ignora que tal vez el médico que la atiende no ha dormido en 32 horas.
¿Permitiría que la operara alguien que no ha dormido?, “¡No, por supuesto que no!”, dice.
Pero nadie dice nada. Los residentes para no desagradar completan los posgrados para así poder aspirar a una plaza. Los especialistas –que también tienen contratos de esta clase– descansan en que “todos lo sufrieron, el sistema debe continuar así para formar buenos médicos”. Los directores de los hospitales porque es una forma de obtener mano de obra barata, sumisa y calificada. Y las autoridades sanitarias porque es la forma de presumir de un sistema con altas cifras de productividad a un bajo costo.
La sentencia

En todo trabajo hay cosas que no nos gusta hacer. Hay pacientes que debes ver, aunque sepas que no los vas a ayudar. Jamás vas a encontrar su sonrisa. De hecho, jamás volverán a sonreir. No vas a poder ayudarles en nada. Por supuesto, no se curarán, tampoco vas a ser capaz de aliviarles.
Suele suceder en la UCI (Unidad de Cuidados Intensivos). El Intensivista te acompaña hasta la cabecera de una cama, mientras te va relatando la historia clínica y los resultados de las pruebas. Llegas hasta una persona atada por varios cables que invaden sus venas, con modernas sanguijuelas en su pecho que envían información a un monitor cardíaco, con un tubo de plástico que entra por su boca para prestarle aliento. En un primer vistazo ya ves claro cuál será el resultado. Pero hay que seguir el protocolo. Es lo legal, es lo correcto, es tu trabajo, aunque no te guste.
Comienzas por mirarle a los ojos. Las pupilas son enormes y tristes. Las atacas con una luz, pero no se defienden. Agarras la cabeza con ambas manos y la giras con rapidez. A un lado y a otro, a un lado y a otro, sus ojos están fijos, no es un muñeco. Pides a la enfermera un algodón, y tocas con él las córneas, pero eso no le hace cerrar los ojos. En silencio pides perdón. Clavas una uña aguja sobre su piel. Ni una mueca, ni un movimiento, ni un rastro de dolor. Introduces una sonda por su boca hasta su garganta, pero eso no le hace toser. Pides a la enfermera que le inyecte una droga y dejas de mirar al paciente. Fijas tu vista en los números del monitor, que no suben. Sigues mirando, siguen sin subir. Sigues mirando, ya no van a subir. Desconectan el respirador. Nada. Nada. Nada. Vuelven a conectarlo, no ha hecho ningún intento de respirar por sí mismo. Concluyes.
En un escritorio el residente firma parte de la sentencia. Recuerdas a aquella chica alegre que conociste de externi/interno, y a la que un riñón devolvió la libertad. Recuerdas a aquel hombre que sigue haciendo feliz a su familia con el hígado de otro que se fue. Recuerdas a aquel chico joven que sigue amando, con el aliento que le prestan los pulmones de otro que fue sentenciado. Al final encuentras sonrisas, que te hacen sólo un poco menos difícil tu misión de juez.
La vida está llena de llantos y risas, y algunos pueden reir porque otros lloran. No quisiera entristeceros, pero necesitaba contarlo.
Gracias por escucharme y a ser felices.
No se pero hoy post turno he recordado varias cosas.... mientras no me venza el sueño seguire escribiendo jaja....
MIEDO...

La vida está llena de barreras, la enfermedad tan sólo trae algunas más a nuestro camino. El problema suele ser que una de ellas puede hacerse infranqueable: hablo del miedo.
Los médicos somos muy indecisos cuando se nos interroga sobre el futuro. Yo suelo decir que no soy un adivino. Pero cuando alguien es diagnosticado de una enfermedad crónica, sea cual sea, sabe que tendrá una forzosa compañera de viaje para toda la vida, que le irá dando tirones y poniendo zancadillas con mayor o menor frecuencia, y que puede hacerle caer antes de tiempo. El presente es muchas veces liviano, sín síntomas o con síntomas menores, pero las expectativas respecto al futuro se vician en la sala de espera, mientras están sentados juntos los que están comenzando y los que ya llevan tiempo, algunos mucho, caminando. De vez en cuando, algún veterano mira con melancolía al recién llegado. De vez en cuando, algún veterano siente tristeza por lo que ha ido aprendiendo. De vez en cuando, algún veterano vierte un inevitable rencor proporcionando enseñanzas que nadie le ha pedido. No ocurre todos los días, pero algún día ocurre. A veces no hay rencor culpable, pero alguien piensa que ha aprendido sólo con lo que ha visto.
A veces, tras uno de estos incidentes, el que está comenzando te pide una bola de cristal. Otras veces no te la pide, ya cree saber cómo será su futuro, y comienza a reducir su presente. Sueños, aficiones, personas, trabajos... se quedan en la orilla del camino, abandonados por alguien que ha inundado su vida de miedo. Otras veces no son abandonados, se van perdiendo en la bruma de la tristeza.
Intento centrar la mirada en el presente. El que sólo mira al horizonte pierde la belleza del camino, llega al final más vacío. Pongamos dos casos. Como serán inventados, les daré a los dos el mismo trabajo (administrativo, por ejemplo), la misma edad (¿44?), una infancia feliz y un ambiente social similar (el que quieran).
El primero, llamémosle "Inadvertido", ha ido viviendo sin grandes problemas, ha amado a su mujer y ha tenido dos hijos, su trabajo quizá no ha sido el que deseaba (de pequeño quería ser bombero), pero le permite pagar las facturas. Se ha divertido con sus amigos, ha sido feliz con su familia, ha tenido alguna enfermedad, la peor aquella apendicitis que le hizo ingresar en el hospital a los 32 años. Durante años, cada sabado acudió al mismo lugar a jugar al fútbol con sus amigos, hasta que comenzaron a verse ridículos en calzón corto (era lo que decían para no admitir que se ahogaban en la primera carrera) y lo transformaron en partidas de cartas con cigarros y buen whisky. Su primer hijo acaba de entrar en la Universidad, iba pensando en eso cuando tuvo el accidente. Una voltereta del coche bastó para fracturarle la sexta vértebra cervical. La lesión medular le ha enviado a una cama de hospital.
Al segundo, lo llamaré "Advertido". A los 21 años, un día notó que veía raro, no le prestó mucha atención. Pero en los días siguientes, el ojo derecho comenzó a dolerle, cada vez más, y la visión siguió empeorando, cada vez más. Fue a Urgencias y una chica joven con bata blanca se empeñó en que tenía que verlo un Neurólogo. Él sólo quería que le recetaran un colirio y marcharse de aquel lugar caótico, pero no le dejaron. El neurólogo le dejó en una cama de hospital y le dijo que tenía una inflamación del nervio óptico. Conectaron sus venas a tubos de plástico, por donde le introducían un medicamento, supuestamente para curarle, pero que le producía insomnio. En los días siguientes le hicieron muchas pruebas. Lo peor... aquel pichazo en la espalda. Y cuando se fue le dijeron que había tenido una neuritis óptica, que no se sabía la causa, y que tendría que hacer revisiones periódicas, porque tampoco sabían si podría repetirse en el nervio óptico o en otras partes del sistema nervioso.
Pensó si aquellos médicos en realidad sabrían algo y se fue a casa, aliviado porque ya veía bien y no tenía dolor. Acudió a revisiones, para él rutinarias. Algo más de un año después sintió un extraño mareo, y comenzó a ver doble. Acudió al hospital, donde volvieron a ingresarle, volvieron a conectar sus venas a tubos y volvieron a hacerle pruebas, incluso le volvieron a pinchar en la espalda. Volvieron a desaparecer los síntomas con aquel líquido que le quitaba el sueño y cuando se pudo ir a casa le dijeron que tenía Esclerosis Múltiple. Las revisiones dejaron de ser rutinarias y se cargaron de angustia. Le pusieron un incómodo tratamiento, que le obligaba a pincharse tres días a la semana y que al principio le provocaba unas horas de "gripe" cada vez que se lo ponía. Estando en la sala de espera, pensó por primera vez en la vida sobre una silla de ruedas. Se lo comentó a su neurólogo, que le dijo que eso no tenía por qué pasarle a él, que recibía un tratamiento para intentar evitarlo, pero claro, el enfermo era él, aquel médico sólo pretendía tranquilizarle.
Fue durante esos días cuando se le acercó un invitado al que no había llamado, el Miedo. Además traía de la mano a su mejor amiga, la Amargura. Y se quedaron con él durante años. Por Él renunció a seguir preparando sus oposiciones al Cuerpo de Bomberos, le convenció de que con su problema no iba a dar la talla. Ella le fue alejando de algunos amigos y finalmente también de su novia.
Habían conocido con preocupación su enfermedad, pero no quisieron dejar que les contagiara su tristeza. Consiguió un trabajo como administrativo. Sentado ante un ordenador creyó estar más seguro. Hasta aquella temporada en la que su mano derecha comenzó a rebelarse, no perdió fuerza, pero temblaba y nunca pulsaba la tecla que él quería. Tuvo que pedir la baja y acudir otra vez al hospital para que le pusieran los sueros. Además, también tuvo que confesar en su trabajo que tenía una enfermedad. Hablaba con la lengua liada y caminaba tambaleándose. Decidió decir la verdad cuando un compañero le preguntó si había bebido. Aquel brote se fue, dejándole una leve inestabilidad en la marcha y un tratamiento antidepresivo nuevo.
Los años pasaban, y de vez en cuando tuvo algunos brotes más, aunque realmente su cuerpo consiguió ir saliendo airoso de todos. Pero el miedo le seguía atenazando, y muchas noches soñaba, en blanco y negro, que estaba en aquella sala de espera sobre una silla de ruedas. Apenas tuvo relaciones con mujeres, decía que no quería ser una carga para nadie. Cuando el asunto se ponía serio, huía. Vivía con sus padres, ya casi ancianos, que nunca pudieron dejar de mirarle con sus ojos inundados en pena. En su última revisión, su neurólogo se mostró satisfecho. Llevaba más de 20 años de enfermedad, y apenas tenía déficits neurológicos. Se lo diría a sus padres, aunque sabía que eso no iba a hacerles cambiar la mirada. Estaba pensando en eso cuando comenzó a sentir una sensación extraña en las plantas de sus pies, como si estuviese pisando sobre agua. No le quiso dar importancia.
Ahora, días después, vuelve a estar en la cama de un hospital, con sus venas conectadas a tubos de plástico, y con su pene también conectado a un tubo de plástico. No tiene piernas. Los médicos le dicen que sí, pero él no las siente, y cuando envía órdenes para moverlas, no pasa nada. En su habitación, otro hombre llora casi todo el tiempo. Un accidente de coche le ha quitado también sus piernas. Sin embargo, hoy ha estado riendo entre lágrimas. Ha sido cuando su hijo, después de salir de la Universidad, ha ido a visitarle y le ha dicho que le quería.
Cuando e atiendo a alguien con una enfermedad crónica y potencialmente incapacitante, de vez en cuando aparece el miedo. Por desgracia, pocas dudas se pueden despejar respecto al futuro.
Los nuevos tratamientos en Esclerosis Múltiple, siendo concreto, y los que están por venir, nos regalan grandes esperanzas en ese sentido, pero comprendo que no sean suficientes para quien está enfermo. Algunos de los pacientes hacen siempre la misma primera pregunta al sentarse: ¿Se ha descubierto algo nuevo? ¿Hay algo mejor para mi?
Yo no puedo hablar de futuro, sólo de presente. Disfruten el día de hoy, porque es el único cierto. Y por favor, que nadie pierda su vida pensando en que algún día la perderá, es una forma estúpida de morir.
E escrito esto ya que me tope a uno de mis pacientes que vi en la coex de Oncología cuando pase mi externado... me ha traído recuerdos y e tratado de plasmar lo que en mi poca experiencia y por lo que he podido observar deben de pasar algunos pacientes y así hacer una pequeña reflexión...
Suerte en sus vidas.....
Se que esta nota esta larga ojala se animen y la leean :)... un poco de la realidad.....
martes, 1 de diciembre de 2009
¿Por qué cada vez hay menos médicos?

En cualquier lugar de Guatemala:
Juan, de 28 años:
A los 16 años dejó de estudiar por aburrimiento. Tras dos años de vacaciones, sus padres lo apuntaron a un curso de fontanería que costaba 900 quetzales al mes. Tras seis meses de curso, empieza a trabajar.
Dos años más tarde le hacen fijo en su empresa y monta un pequeño negocio de fontanería. A los 22 años se compra un Audi por 25.000 dolares que paga en menos de un año.
A los 25 años entrega la entrada para su vivienda y firma la hipoteca, y un año después se casa: 200 invitados asisten a su boda y se van a Tailandia de luna de miel.
Hoy tiene un hijo, gana Q.20,000 al mes y en su negocio ha tenido que contratar a tres empleados que trabajan a pleno rendimiento. Ayer recibió en su despacho a un empresario "JLS" que le pidió el favor de que le hiciera una obra en su domicilio el precio no importa.
Luís, de 30 años:
a los 16 años estudiaba cuatro horas diarias. A los 18 años realiza las pruebas para ingresar a medicina en la USAC a prueba e inicia la carrera.
A los 24 años obtiene su título de médico(fue cabron no perdio ni un curso se mato estudiando). y se presenta al examen de Residencia. Una mala noche y un dolor de cabeza ese día hacen que fracase en el examen, así que debe esperar un año más preparando de nuevo el examen. Sus padres pagan la Universidad, libros equipo y otras cosas.. con titulo de medico general unicamente consigue un trabajo mal pagado..
A los 25 años aprueba el examen y se convierte en residente del hospital rossevelt e inicia la residencia de cuatro años. Gana apenas Q7,000 y con horarios de de 11 horas ha 36 horas... turnos cada 3 a 4 dias...... cansado en casa tiene que estudiar para que no lo echen y cumplir con otras funciones de la vida cotidiana...
Vive en un piso de alquiler con otros tres médicos residentes y se ha comprado un Ford Fiesta de segunda mano que piensa pagarlo a plazos durante los próximos cinco años. De vivienda, ni hablar. La pasada semana recibió una carta: una citación de un juzgado. Al parecer dio un alta hace unos meses a las 4 de la madrugada tras 19 horas trabajando sin parar y el paciente evolucionó mal.
Acabó la residencia con 30 años, sin vehículo, sin casa, sin dinero y sin familia propia. Ha trabajado 23 días en los últimos dos meses en este tiempo le han hecho ocho contratos: cinco de turnista sueltas y tres con el 60 por ciento del sueldo. Ha ganado poco en estos dos meses y actualmente está en paro y considera meterse a la especialización 3 a 4 años más para tener un mejor futuro. Hace tres días se cruzó en el pasillo con el empresario "JLS", que le alego y lo insultoo porque llevaba esperando dos horas por su dolor de rodillas.
Fernando, de 16 años: hermano de Luís y de Juan. Tras pensar la situación de sus hermanos mayores, no lo ha dudado: ha dejado los estudios y ha empezado a trabajar como peón de albañil en la empresa de Juan.
Titular del periódico: "Las autoridades sanitarias advierten de que en pocos años habrá escasez de médicos en Guatemala. La causa de esta falta de médicos aún es desconocida".
Reflexión final: ¿A alguien le extraña que cada vez haya menos médicos? Al menos nos queda el consuelo de que nuestra es la profesión más bonita del mundo.
P.D: CUalquier parecido con la realidad es pura coincidencia jaja....
domingo, 29 de noviembre de 2009
2009 Un año Intenso en Mi Vida
A un mes de Terminar otro año más, en el cual viví y aprendí mucho más que en cualquier otro. En el afán de terminar mi carrera, este año fue el del internado de pregrado, en el cual permaneces más tiempo en el hospital que en tu propia casa y tus compañeros internos se convierten en tu otra familia. sin olvidar el EPS rural donde te vuelves parte activa de una comunidad haciendo tuyos sus probleas y tratas de resolverlos...Este fabuloso año me enseñó...
* Desde la dolorosa alegría de traer a un ser humano al mundo, hasta la dolorosa tristeza de despedirlo.
* Que siempre se puede dar más tanto física como mentalmente
* El valor de una bendición
* Lo terrible que es la soledad no buscada
* Que la mejor forma de salir adelante es permanecer unidos
* La relatividad del tiempo: días muy largos y semanas muy cortas
* Que una sonrisa hace la diferencia
* La falsedad que encierra la egolatría
* Que el peor error que puedes cometer es creer que no tienes errores
* El amor de una madre por su hijo
* Lo mucho que puedo querer
* Que las personas que en verdad saben son las más humildes
* Lo que vale mi tiempo libre
* Que tu familia y tus amigos son lo que más importa
* La responsabilidad de los adultos
* Que si todos hicieran su papel, las cosas serían muy diferentes
* La diversión en su máximo esplendor
* Y sobre todo... que me falta mucho camino por recorrer
En fin, bendito 2009 el mejor año de mi carrera.... Y lo que falta....
P.D: se que falta un mes para terminar el año... y si tambien se que me faltan 2 para terminar mi carrera.. pero en piezo a promocionar mis pensamientos 1 mes antes como todo buen publicista jaja...
Exitos en todo..... y Feliz AÑO.... que cada quien encuentre y pueda seguir las nuevas metas que se propongan...




